sábado, 7 de mayo de 2011

Cáncer o Sida, usted decida


Cáncer y sida, enfermedades malditas de origen aún desconocido, enfermedades que aparecieron y hasta hoy no desaparecen y día a día cobran la vida de miles de inocentes personas que tuvieron la desdicha de cruzarse en su camino con dichas enfermedades. Nadie sabe si se creará alguna vez la cura, nadie sabe como esto podrá terminar, nadie sabe cómo comenzó, nadie sabe lo que pasó. Hoy mi pueblo está enfermo, los síntomas y los malestares se detectaron hace una semana, y los resultados, devastadores en ambos casos, los sabremos recién el 05 de junio, a poco menos de dos meses. Hasta entonces, nosotros, insignificantes partículas de gente que formamos parte de un cuerpo llamado Perú viviremos día a día con la vicisitud de aquel moribundo, que sabe que su pronóstico es de absoluta reserva, pero que al final, salga lo que salga, el resultado será la mismo, la degradación de su organismo poco a poco y como consecuencia de ello, la muerte.
Acabo de consultar mi “suerte” en una página de red social, el mensaje del Malevo cuy me dice : “No te tomes la vida en serio, afín y al cabo no saldrás vivo de ella”, sabias palabras de tan pequeño ciber animalito, que parece ser el común denominador en la mentalidad de todos aquellos que con su conducta irresponsable, en mi opinión, decidieron envenenarnos y han puesto a nuestro a país en un riesgo, que hasta el día de hoy no cabe en mi cabeza, la muerte de un país que había logrado mucho para ser grande y que probablemente, en cualquiera de los casos, y espero equivocarme, terminará retrocediendo hasta desaparecer.
Cáncer, enfermedad endemoniada, que apareces de la nada y con mucho esfuerzo y tratamiento, desapareces para luego rebrotar con mayor fuerza en tu víctima. Sida, enfermedad maldita, que apareces de repente o habitas en nuestro cuerpo sin ser percibida hasta el momento en que es demasiado tarde para hacer algo. Malditas enfermedades, malditas existencias, lacras sociales, virus inmortales, expandidas por la ignorancia, resultado de la despreocupación, consecuencia de nuestra indiferencia a la salud de nuestro cuerpo. Enfermedades lamentables, eso tiene mi nación.
Y es que la comparación es perfecta, es la ignorancia de nuestro pueblo la que nos ha dado la cachetada más grande que podíamos recibir, es increíble el sentido masoquista de nuestra nación. Justo cuando teníamos una batalla electoral con candidatos de lujo para nuestro sillón presidencial, tenemos que soportar ahora esta incertidumbre por conocer de qué nos tocará morir. Y es que el pueblo no entiende de razones, escucha comida gratis y elige, programas sociales de alimentación y elige, y es que al pueblo le gusta que le den, al pueblo no le gusta mucho trabajar, al pueblo no le gusta leer los planes de gobierno, al pueblo no le importa mucho la economía, si acaso y le entienden, al pueblo no le importa mandar a lo más recóndito del planeta todo lo que se ha avanzado y es por eso que estamos como estamos y estaremos luego como estaremos.
El 5 de junio elegiremos por quien morir, en lo que a mí respecta y aunque el voto sea secreto, preferiré anularlo, y no porque no sea democrático y no respete lo que otros eligieron, solo que seré consecuente una vez más con mi voto y no quiero dañar a mi país siendo parte o cómplice con mi voto de lo que pueda luego suceder.
Si el voto de mi país fuera realmente consiente, y todos aquellos que votamos en primera vuelta, mantuviéramos la firme de idea que nuestros candidatos fueron la mejor opción para el país y no desviáramos nuestros votas al suicido de la elección entre el cáncer o el sida, estas dos terribles enfermedades no llegarían ni al 51% que necesitarían para entrar a contaminar el país, por lo que lo nos salvaríamos de la muerte y a nuevas elecciones se convocaría.
Las pasadas elecciones, del 2006, tuvimos que elegir entre el mal menor, esta vez tuvimos candidatos de lujo y terminamos eligiendo mal una vez más. Estas elecciones fueron una cachetada a la razón y una demostración de la sin razón de nuestra nación. Solo espero que entremos en razón, que comencemos a leer los PLANES DE GOBIERNO, de las únicas dos opciones que APARENTEMENTE tenemos, pues no olvidemos que nos queda aún una tercera opción. El rechazo a conciencia y la anulación de nuestra elección.
Espero que el país lea y se informe antes de la próxima elección, de nosotros depende una vez más el futuro de nuestra nación, se viene LA CAMPAÑA (Parte Dos) y veremos allí, cualquier otra forma de coalición. No decidamos por hígado en la próxima elección, seamos conscientes y consecuentes con lo que el Perú necesita y lo que estamos eligiendo, no echemos por la borda todo lo avanzado. Tenemos el poder de decidir nuestro futuro. Piense si merecemos elegir entre comenzar con una nueva elección, o elegir entre cáncer o sida. Analice por favor este humilde punto de vista y al final usted decida.

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